Qué es la suplantación de identidad y cómo prevenirla

La suplantación de identidad es una de las amenazas digitales más comunes y dañinas para personas adultas, trabajadores, emprendedores, clientes de bancos, usuarios de redes sociales y cualquier persona que use internet para comunicarse, comprar, vender, estudiar, trabajar o realizar trámites. Ocurre cuando alguien usa datos, nombre, fotografías, documentos, cuentas, claves, correo electrónico, teléfono, perfiles o información personal de otra persona para hacerse pasar por ella, engañar a terceros, cometer fraudes, obtener dinero, pedir créditos, entrar a cuentas, publicar contenido, realizar compras o causar daño reputacional.
En la vida diaria, una suplantación puede partir con algo tan simple como un mensaje falso que pide confirmar datos, una llamada que aparenta venir de una institución, una tienda falsa que solicita información de pago, un perfil clonado en redes sociales, un correo que imita a un banco, un enlace que roba claves o una publicación que usa fotos personales sin permiso. Aunque muchas veces comienza como un engaño aparentemente pequeño, puede terminar en pérdida de dinero, robo de cuentas, acceso no autorizado, fraudes financieros, exposición de datos privados y problemas legales.
Prevenir la suplantación de identidad no significa dejar de usar internet, sino aprender a reconocer señales de riesgo, proteger los datos personales, cuidar las contraseñas, activar medidas de seguridad, revisar permisos, desconfiar de solicitudes urgentes y saber cómo actuar si una cuenta, documento o dato fue usado sin autorización.
- Dónde ver las contraseñas guardadas en Google paso a paso
- Cómo ver tus contraseñas guardadas sin poner en riesgo tu cuenta
- Claves de Google: cómo revisarlas, cambiarlas y protegerlas
- Cómo cambiar la contraseña de Gmail si sospechas que alguien entró
La regla más importante es esta: ningún banco, institución seria o servicio confiable debería pedirte claves completas, códigos de seguridad, datos de tarjeta o accesos privados mediante enlaces sospechosos, mensajes urgentes o llamadas inesperadas. Si algo te presiona para actuar rápido, primero verifica por canales oficiales.
Qué significa la suplantación de identidad
La suplantación de identidad consiste en hacerse pasar por otra persona, empresa, institución o contacto confiable para obtener algún beneficio, provocar un engaño o causar daño. En el mundo digital, esta conducta puede realizarse usando correos electrónicos falsos, perfiles clonados, mensajes de texto, llamadas, aplicaciones de mensajería, documentos robados, fotografías, nombres de usuario, datos personales, credenciales filtradas o páginas web que imitan sitios legítimos.
No siempre implica que alguien tenga todos tus datos. A veces basta con una foto, tu nombre, tu número de teléfono y una historia convincente para engañar a familiares o conocidos. En otros casos, el atacante usa información más delicada, como claves, documentos de identidad, datos bancarios, comprobantes, tarjetas, códigos de verificación o acceso a tu correo electrónico.
Suplantación de una persona
Ocurre cuando alguien se presenta como si fueras tú. Puede crear una cuenta falsa con tu nombre y foto, escribir a tus contactos, pedir dinero, ofrecer productos, publicar información o intentar recuperar cuentas usando tus datos. También puede usar documentos o datos personales para realizar trámites, compras o solicitudes no autorizadas.
Suplantación de una empresa o institución
También es común que delincuentes imiten bancos, servicios de pago, tiendas, empresas de encomienda, instituciones públicas, servicios de telefonía, plataformas de streaming o comercios conocidos. El objetivo suele ser generar confianza para que la víctima haga clic en un enlace, entregue datos, realice una transferencia, descargue un archivo o ingrese sus credenciales en una página falsa.
Suplantación de contactos cercanos
En muchas estafas se hacen pasar por familiares, amigos, compañeros de trabajo o conocidos. Usan frases como “cambié de número”, “necesito una transferencia urgente”, “me bloquearon la cuenta”, “te devuelvo mañana” o “no puedo llamar ahora”. Este tipo de engaño funciona porque apela a la confianza y a la urgencia emocional.
Cómo ocurre la suplantación de identidad
La suplantación de identidad puede ocurrir de distintas formas. Algunas son técnicas y otras se basan principalmente en manipulación psicológica. En muchos casos, el atacante no necesita vulnerar sistemas complejos; le basta con convencer a la víctima de entregar datos, hacer clic en un enlace o confiar en una conversación falsa.
Phishing por correo electrónico
El phishing por correo electrónico es una de las formas más conocidas. La víctima recibe un mensaje que parece venir de una institución real. Puede incluir logos, colores y frases similares a las originales. El correo suele advertir un problema de seguridad, una cuenta bloqueada, un pago pendiente, una promoción falsa o una supuesta verificación urgente.
El objetivo es que la persona haga clic en un enlace y escriba datos como correo, contraseña, códigos de acceso, número de tarjeta o información bancaria. Una vez entregados esos datos, el atacante puede intentar entrar a cuentas reales o realizar operaciones fraudulentas.
Mensajes falsos por teléfono o aplicaciones
Los mensajes por SMS, aplicaciones de mensajería y redes sociales son muy usados para suplantar empresas de despacho, bancos, tiendas o contactos personales. A veces incluyen enlaces acortados, textos con errores, amenazas de bloqueo, supuestos premios o solicitudes de pago urgente.
Ejemplos de mensajes sospechosos
- Tu cuenta será bloqueada si no verificas tus datos ahora.
- Tienes un paquete retenido y debes pagar una tarifa.
- Detectamos un movimiento sospechoso, entra al enlace para anularlo.
- Ganaste un premio, confirma tus datos para recibirlo.
- Hola, cambié de número, necesito una transferencia urgente.
- Tu clave venció, actualízala en este enlace.
Perfiles falsos o clonados
Un perfil falso puede usar tu nombre, foto, publicaciones o información pública para parecer real. En algunos casos, el perfil se crea para pedir dinero a tus contactos. En otros, se usa para perjudicar tu reputación, engañar a clientes, vender productos inexistentes o contactar personas en tu nombre.
Los perfiles clonados se vuelven más creíbles cuando la víctima tiene mucha información pública: fotos familiares, ubicación, lugar de trabajo, contactos visibles, publicaciones antiguas y datos personales expuestos. Mientras más información pública exista, más fácil será construir una identidad falsa convincente.
Filtraciones de datos y contraseñas reutilizadas
Cuando una plataforma sufre una filtración, pueden quedar expuestos correos, nombres de usuario, números telefónicos o contraseñas. Si una persona usa la misma contraseña en varios servicios, un atacante podría probar esa clave en correo, redes sociales, tiendas, plataformas de pago y servicios de nube.
Por eso, una de las mejores medidas para prevenir suplantación es usar contraseñas únicas. La repetición de claves convierte un problema en una cadena de accesos no autorizados.
Robo o pérdida de documentos
Las fotos de documentos, copias de identidad, comprobantes, contratos, certificados y archivos personales pueden ser usados para intentar engaños. No siempre basta con tener un documento para realizar una operación, pero sí puede servir para hacer más creíble una estafa, abrir conversaciones, solicitar datos adicionales o intentar procesos de verificación.
Señales de alerta para detectar una suplantación
Detectar una suplantación a tiempo puede evitar pérdidas mayores. La mayoría de los engaños digitales tienen señales comunes: urgencia, presión, errores, enlaces extraños, solicitudes de datos sensibles, promesas demasiado convenientes o amenazas de bloqueo.
Urgencia excesiva
Los delincuentes suelen presionar para que la víctima actúe sin pensar. Frases como “ahora”, “última oportunidad”, “tu cuenta será cerrada”, “solo por hoy”, “debes pagar de inmediato” o “no le digas a nadie” buscan impedir que la persona verifique la información.
Solicitud de claves o códigos
Una señal grave es que alguien pida claves, códigos de verificación, coordenadas, códigos recibidos por SMS, números completos de tarjeta o contraseñas. Estos datos nunca deberían entregarse a través de enlaces, llamadas inesperadas o chats con contactos no verificados.
Enlaces extraños o direcciones parecidas
Muchos sitios falsos usan direcciones parecidas a las reales. Cambian letras, agregan palabras, usan dominios poco conocidos o emplean enlaces acortados. Antes de ingresar datos, revisa la dirección completa. Si tienes dudas, entra escribiendo manualmente el sitio oficial en el navegador.
Errores de redacción o diseño
Los mensajes falsos pueden tener errores de ortografía, frases raras, logos deformados, formatos extraños o traducciones poco naturales. Aunque algunos fraudes están muy bien hechos, los errores siguen siendo una señal útil para desconfiar.
Contactos que actúan fuera de lo normal
Si un amigo o familiar te pide dinero de forma inesperada, dice que cambió de número, evita llamadas, presiona demasiado o usa una forma de escribir distinta, verifica por otro canal. Una llamada corta puede evitar una estafa.
Qué datos personales suelen usar los delincuentes
La suplantación se alimenta de información. Algunos datos parecen inofensivos por separado, pero juntos pueden formar un perfil suficiente para engañar a personas, recuperar cuentas o aparentar legitimidad. Por eso, la protección de identidad no se limita a esconder claves; también implica cuidar la información que publicas, compartes o guardas sin protección.
Datos de identificación
Nombre completo, número de documento, fecha de nacimiento, dirección, teléfono, correo electrónico, firma, fotografía de identificación y copias de documentos pueden ser usados para intentos de fraude o verificación falsa.
Datos financieros
Números de tarjeta, comprobantes, cuentas bancarias, cartolas, movimientos, nombres de bancos, claves, códigos de seguridad y datos de transferencias son especialmente sensibles. La Comisión para el Mercado Financiero recomienda revisar instituciones fiscalizadas, no realizar operaciones financieras por redes sociales y revisar frecuentemente saldos de cuentas bancarias.
Datos de acceso
Correos, contraseñas, códigos temporales, preguntas de seguridad, dispositivos autorizados y métodos de recuperación permiten entrar o intentar entrar a cuentas. Si un atacante controla tu correo principal, puede intentar recuperar muchas otras cuentas asociadas.
Datos publicados en redes sociales
Fotos, ubicación, rutinas, nombres de familiares, lugar de trabajo, viajes, vehículos, celebraciones, mascotas y contactos pueden ser usados para construir mensajes más convincentes. No significa que debas dejar de compartir, pero sí conviene limitar la exposición innecesaria.
Cómo prevenir la suplantación de identidad

La prevención se basa en reducir oportunidades. No existe una medida única que elimine todo riesgo, pero varias acciones simples pueden disminuir mucho la posibilidad de caer en engaños o de que alguien use tu identidad con facilidad.
Desconfía de solicitudes inesperadas
Si recibes un mensaje que solicita datos, dinero, claves, documentos o códigos, verifica antes de responder. Aunque parezca venir de una empresa conocida o un contacto cercano, no actúes por presión. Las estafas funcionan porque hacen que la persona se apure.
Verifica por canales oficiales
Cuando un mensaje diga venir de un banco, tienda, institución pública o empresa, no entres desde el enlace recibido. Busca el sitio oficial, usa la aplicación oficial o llama al número publicado en canales verificados. Nunca uses números o enlaces incluidos en mensajes sospechosos.
Limita la información pública
Revisa la privacidad de tus redes sociales. Oculta listas de amigos si no necesitan ser públicas, limita la visibilidad de publicaciones antiguas, evita publicar documentos, no subas fotos con datos visibles y piensa dos veces antes de compartir información sobre rutinas, viajes o compras importantes.
Cuida tus documentos digitales
No guardes copias de documentos personales en carpetas desordenadas, conversaciones antiguas o dispositivos sin bloqueo. Si necesitas conservarlos, usa carpetas protegidas, respaldos seguros y nombres claros. Elimina copias innecesarias cuando ya no las uses.
No entregues códigos de verificación
Los códigos de verificación son personales. Si alguien te pide un código que llegó a tu teléfono o correo, puede estar intentando entrar a una cuenta. Ningún soporte serio debería pedirte que le dictes un código temporal para ayudarte por chat informal.
Usa sentido común financiero
Desconfía de ofertas demasiado buenas, inversiones garantizadas, créditos aprobados con pago previo, premios inesperados, compras por redes sociales sin respaldo, vendedores que presionan y supuestos ejecutivos que piden transferencias para desbloquear beneficios.
Cómo proteger tus cuentas digitales
Las cuentas digitales son una parte central de la identidad. El correo, las redes sociales, la nube, las aplicaciones de mensajería y las cuentas financieras permiten recuperar accesos, recibir códigos, guardar documentos y comunicarse con otras personas. Si una de estas cuentas cae en manos equivocadas, el riesgo de suplantación aumenta.
Usa contraseñas únicas y largas
Una contraseña segura debe ser larga, diferente para cada cuenta y difícil de adivinar. No uses nombres de familiares, fechas, equipos favoritos, mascotas, direcciones o secuencias simples. Tampoco uses la misma contraseña para correo, redes sociales, banco y tiendas.
Ejemplo de mala práctica
Usar la misma contraseña en el correo, una tienda en línea y una red social. Si una de esas plataformas sufre una filtración, el atacante puede probar la misma clave en las otras cuentas.
Ejemplo de mejor práctica
Usar una contraseña distinta para cada cuenta importante y guardarlas en un gestor de contraseñas confiable. Así no necesitas recordarlas todas y reduces el riesgo de reutilización.
Activa la verificación en dos pasos
La verificación en dos pasos agrega una capa extra. Aunque alguien consiga tu contraseña, necesitará un segundo factor para entrar. Es especialmente importante en correo principal, cuentas bancarias, redes sociales, nube y aplicaciones donde guardas información sensible.
Revisa sesiones abiertas
Muchas plataformas permiten ver dispositivos conectados. Revisa esta sección de vez en cuando y cierra sesiones que no reconozcas. Si ves accesos desde equipos desconocidos, cambia la contraseña y revisa métodos de recuperación.
Protege el correo principal
El correo principal es una llave maestra. Desde él se recuperan contraseñas, llegan códigos y se reciben avisos de seguridad. Debe tener una contraseña única, verificación en dos pasos, teléfono y correo de recuperación actualizados, además de sesiones revisadas periódicamente.
Evita guardar claves en notas simples
Guardar contraseñas en una nota sin protección, una foto, una conversación o un documento visible aumenta el riesgo. Si necesitas administrar muchas claves, usa un gestor de contraseñas o un método seguro de almacenamiento.
Cómo evitar fraudes financieros por suplantación
La suplantación de identidad suele buscar dinero. Puede ocurrir mediante transferencias falsas, créditos fraudulentos, compras no reconocidas, inversiones engañosas, supuestos ejecutivos, llamadas falsas de bancos, mensajes de emergencia o plataformas que imitan servicios financieros.
No hagas operaciones financieras por redes sociales
Las redes sociales no son el lugar adecuado para entregar datos bancarios, enviar claves, aceptar inversiones desconocidas o gestionar productos financieros sensibles. La CMF recomienda no realizar operaciones financieras a través de redes sociales y revisar si las instituciones están fiscalizadas cuando se trata de servicios financieros.
Revisa saldos y movimientos con frecuencia
Revisar movimientos bancarios permite detectar cargos o transferencias no reconocidas a tiempo. Mientras más rápido se identifica un movimiento sospechoso, antes puedes bloquear productos, contactar al banco y reunir antecedentes.
Desconfía de créditos con pago previo
Una señal frecuente de estafa es pedir dinero para liberar un crédito, asegurar una aprobación, desbloquear una cuenta o pagar supuestos gastos administrativos por adelantado. Antes de entregar dinero, verifica la institución, revisa canales oficiales y desconfía de promesas demasiado fáciles.
No entregues claves a supuestos ejecutivos
Un supuesto ejecutivo que pide claves, códigos, coordenadas, datos completos de tarjeta o acceso remoto a tu dispositivo debe ser considerado sospechoso. Si recibes una llamada así, corta y comunícate tú con la institución por un canal oficial.
Actúa rápido ante movimientos no reconocidos
Si detectas una transferencia, compra o cargo que no hiciste, contacta a tu banco, bloquea productos si corresponde, cambia contraseñas, guarda comprobantes y realiza la denuncia si hay indicios de fraude o uso indebido de identidad.
Cómo cuidar tu identidad en redes sociales
Las redes sociales son útiles para comunicarse, vender, informarse y compartir contenido, pero también pueden entregar mucha información a desconocidos. Una identidad digital expuesta facilita perfiles falsos, mensajes personalizados, engaños a contactos y ataques de ingeniería social.
Configura la privacidad de tu perfil
Revisa quién puede ver tus publicaciones, historias, lista de amigos, fotos antiguas, información de contacto y datos personales. No todo necesita estar público. Mientras menos información sensible esté disponible, más difícil será clonar tu identidad.
No aceptes contactos desconocidos sin revisar
Los perfiles falsos pueden enviar solicitudes para ver más información, estudiar tus contactos o iniciar conversaciones engañosas. Revisa fotos, publicaciones, antigüedad, amigos en común y comportamiento antes de aceptar.
Evita publicar documentos o datos visibles
No publiques entradas, pasajes, documentos, tarjetas, contratos, credenciales, códigos QR, comprobantes ni capturas con datos personales. Aunque parezca inofensivo, puede contener información útil para una suplantación.
Reporta perfiles falsos
Si encuentras un perfil que usa tu nombre, foto o información, guarda capturas, copia el enlace del perfil, avisa a tus contactos y repórtalo en la plataforma. Si además hay fraude, amenazas o daño, conserva pruebas y denuncia por canales oficiales.
Qué hacer si ya fuiste víctima
Si sospechas que alguien usó tu identidad, entró a tus cuentas o está engañando a otros con tus datos, lo más importante es actuar con calma y orden. No borres pruebas antes de guardarlas. No respondas por rabia. No entregues más información. Prioriza cortar accesos, proteger cuentas y documentar lo ocurrido.
Guarda evidencia
Conserva capturas de pantalla, correos, enlaces, números, perfiles, comprobantes, movimientos bancarios, conversaciones y fechas. Si una publicación o perfil puede desaparecer, guarda la información cuanto antes.
Pruebas útiles
- Capturas donde se vea el perfil, número, correo o enlace.
- Conversaciones completas y no solo frases aisladas.
- Comprobantes de transferencias o cargos.
- Correos de alerta de inicio de sesión.
- Mensajes donde pidan dinero, claves o datos.
- Publicaciones realizadas en tu nombre.
- Información de cuentas falsas o clonadas.
Cambia contraseñas desde un dispositivo seguro
Si crees que tu equipo está comprometido, usa otro dispositivo confiable para cambiar claves. Prioriza correo, banco, redes sociales, nube y aplicaciones de mensajería. No reutilices contraseñas antiguas.
Cierra sesiones desconocidas
Revisa las sesiones abiertas en tus cuentas y cierra cualquier dispositivo que no reconozcas. Después cambia la contraseña y activa verificación en dos pasos.
Avisa a tus contactos
Si alguien está usando tu nombre para pedir dinero o enviar enlaces, avisa a familiares, amigos, clientes o contactos cercanos. Indica que no deben transferir, hacer clic ni entregar datos sin verificar contigo por otro canal.
Contacta a instituciones afectadas
Si hubo banco, tarjeta, tienda, empresa de telefonía, cuenta de correo o red social involucrada, contacta al soporte oficial. Pide bloqueo, recuperación, revisión o registro del caso según corresponda.
Dónde denunciar y revisar información oficial
En Chile, si la suplantación de identidad está asociada a fraude, acceso no autorizado, amenazas, uso indebido de datos, transferencias, compras no reconocidas o cualquier hecho que pueda constituir delito, es recomendable denunciar y guardar respaldo de la denuncia.
Denuncia en línea del Ministerio Público
El Ministerio Público cuenta con una plataforma para ingresar denuncias en línea usando Clave Única o pasaporte. Puedes acceder desde el sitio oficial: Denuncia en Línea del Ministerio Público.
Fiscalía de Chile
La Fiscalía explica que una persona puede denunciar entregando antecedentes como documentos, fotografías o videos sobre hechos que podrían ser delito. Puedes revisar más información en: Fiscalía de Chile: cómo puedo denunciar.
Policía de Investigaciones de Chile
La Policía de Investigaciones cuenta con unidades que investigan delitos relacionados con tecnología, fraudes y cibercrimen. Puedes revisar información institucional en: Policía de Investigaciones de Chile.
Carabineros de Chile
Carabineros también puede recibir denuncias cuando una persona ha sido víctima o tiene conocimiento de un hecho que puede ser delito. Puedes revisar su sitio oficial en: Carabineros de Chile.
Comisión para el Mercado Financiero
Si el caso involucra productos financieros, inversiones, bancos, créditos, tarjetas o entidades que dicen estar reguladas, puedes revisar información de educación financiera y alertas en: CMF Educa: protégete de los fraudes financieros.
Agencia Nacional de Ciberseguridad
Para orientación general sobre ciberseguridad, alertas y recursos oficiales, puedes revisar el sitio de la Agencia Nacional de Ciberseguridad: Agencia Nacional de Ciberseguridad.
Ley sobre delitos informáticos
En casos donde exista acceso ilícito, fraude informático, interceptación, falsificación informática, ataque a datos o sistemas, puede ser útil conocer la normativa chilena sobre delitos informáticos. Puedes revisar la Ley en la Biblioteca del Congreso Nacional: Ley sobre Delitos Informáticos.
Errores frecuentes que aumentan el riesgo
La prevención también consiste en evitar hábitos que facilitan la suplantación. Muchas víctimas no caen por falta de inteligencia, sino por descuido, confianza excesiva, presión emocional o falta de revisión.
Usar la misma contraseña en todas partes
Es uno de los errores más peligrosos. Si una contraseña se filtra, todas las cuentas que la comparten quedan expuestas. Cada cuenta importante debe tener una clave distinta.
Compartir demasiada información pública
Publicar datos personales, rutinas, ubicación, familiares, documentos o información laboral puede facilitar engaños personalizados. No todo debe estar visible para cualquier persona.
Entrar desde enlaces recibidos por mensajes
Los enlaces falsos son una vía común para robar claves. Si necesitas revisar una cuenta, entra desde el sitio oficial o aplicación oficial, no desde un enlace inesperado.
No revisar movimientos bancarios
La revisión frecuente permite detectar fraudes temprano. Si pasan muchos días, puede ser más difícil ordenar antecedentes y reaccionar rápido.
No guardar evidencia
Bloquear o borrar sin capturar pruebas puede complicar la denuncia. Primero guarda evidencia y luego toma medidas de bloqueo o reporte.
Plan práctico para proteger tu identidad desde hoy
Prevenir la suplantación no requiere conocimientos avanzados. Puedes empezar con acciones simples y efectivas. Lo importante es aplicarlas de forma constante.
Revisa tus cuentas principales
Comienza por correo, banco, redes sociales, nube y mensajería. Cambia contraseñas débiles, activa verificación en dos pasos y revisa dispositivos conectados.
Ordena tus documentos digitales
Busca copias de documentos personales en descargas, fotos, conversaciones y carpetas antiguas. Conserva solo lo necesario, guarda en un lugar seguro y elimina duplicados innecesarios.
Configura la privacidad de tus redes
Reduce la exposición pública de fotos, contactos, publicaciones antiguas e información personal. Mientras menos datos estén disponibles para desconocidos, menor será el riesgo de clonación.
Aprende a verificar antes de confiar
Antes de transferir dinero, entregar datos, abrir enlaces o enviar documentos, verifica por otro canal. La prevención empieza con una pausa: detenerse, revisar y confirmar.
Haz una revisión periódica
Una vez al mes revisa contraseñas, sesiones abiertas, movimientos financieros, permisos de aplicaciones y archivos compartidos. Esta rutina puede detectar señales de riesgo antes de que se transformen en un problema mayor.
Si recibes un mensaje sospechoso, no respondas con datos personales. Guarda evidencia, verifica por canales oficiales y evita actuar bajo presión. La urgencia es una de las herramientas más usadas para engañar.
Conclusión sobre la suplantación de identidad y su prevención
La suplantación de identidad es un riesgo real en la vida digital actual. Puede afectar cuentas personales, dinero, documentos, reputación, redes sociales, relaciones familiares, compras, ventas y trámites. No siempre comienza con un ataque sofisticado; muchas veces parte con un mensaje convincente, una contraseña repetida, un perfil falso o un enlace diseñado para generar confianza.
La mejor defensa es combinar prevención, verificación y reacción rápida. Usa contraseñas únicas, activa verificación en dos pasos, protege tu correo principal, revisa tus movimientos financieros, limita la información pública, no entregues códigos, desconfía de enlaces urgentes y guarda evidencia si algo ocurre.
Si ya fuiste víctima, no te culpes ni actúes por impulso. Ordena las pruebas, cambia claves, bloquea accesos, avisa a tus contactos, reporta en las plataformas afectadas y denuncia cuando existan hechos que puedan ser delito. Proteger tu identidad digital es una tarea permanente, pero con hábitos simples puedes reducir mucho el riesgo y responder mejor ante cualquier intento de fraude o suplantación.

Deja una respuesta